Paleo 2.0 - Manifiesto de una dieta

Nutrición, suplementos, ciencia del deporte

Moderador: Fisio

Paleo 2.0 - Manifiesto de una dieta

Notapor lotus » Dom, 12 Ene 2014, 22:11

Hola,

Éste es mi primer mensaje aquí. Sólo soy un interesado más en temas de nutrición, salud y deporte. Pasaré por este foro más como observador que como participante, pues no me siento muy autorizado. Quiero aprender más sobre estos temas y me alegra ver una comunidad hispanohablante activa.

Mi «fuente de conocimiento» viene, principalmente, de webs y libros de Usa. Por citar a algunos: Art de Vany, Gary Taubes... Hace tiempo traduje (parcialmente) un texto bastante general sobre la dieta paleo. Trata de cómo un médico (Kurt Harris) conoce la dieta paleo y por qué le convence.

Advierto de que sólo soy un aficionado, tanto a la traducción como, repito, a temas de salud. Intento seguir a los que saben (que no son muchos, estoy seguro) y quedarme con sus impresiones.

Os dejo con el manifiesto paleo 2.0, mi primer aporte. ¡Espero que os interese!

Un saludo.

_________________________

Paleo 2.0 - Manifiesto de una dieta
Kurt Harris

F.O.: http://www.archevore.com/panu-weblog/20 ... festo.html

Imagen

En 1985, un radiólogo llamado Boyd Eaton publicó un artículo para el New England Journal of Medicine que llevaba por título «Paleolithic Nutrition». Hasta donde yo sé, la expresión ‘dieta paleolítica’ se remonta hasta este artículo. Más tarde, Eaton trabajó con Loren Cordain, profesor en la Universidad Estatal de Colorado, y autor del libro más conocido con la palabra “paleo” en su título.

>> Un gastroenterólogo, Walter L. Voegtlin, había escrito un libro llamado The Stone Age Diet (La dieta de la edad de piedra) mucho antes, en 1975. Empezando de una forma estúpida, que se sigue viendo, el libro tiene en su portada un hombre de las cavernas, con taparrabos y una lanza. Era interesante ver que, tanto Voigtlin como Eaton, consideraban que el ratio de macronutrientes es el factor clave de la dieta paleolítica que debemos de emular. Yo estimo ésto lo menos importante. <<

Oí por primera vez la expresión dieta paleolítica en el artículo de Eaton. Cuando en septiembre de 2007 comencé este camino, me encontré con el artículo y recordé que lo había leído en la facultad de Medicina (en 1985), ya que por entonces estaba suscrito a la NEJM. Pero aunque me resultara familiar, lo cierto es que en su momento no me causó mucha impresión, y hasta que no leí Good Calories, Bad Calories (GCBC), de Gary Taubes, seguí pensando en que la alimentación era sólo combustible y que la obesidad siempre se debía a malos genes, o a comer demasiado, o falta de ejercicio —lo que siempre se sospecha—.

Leer GCBC en 2007 me produjo muchas impresiones:

1) La denigración de las grasas saturadas, y su fuente más común, los alimentos de origen animal, era un colosal error que duraba 50 años.

En mi propia dieta, por arrogancia y la creencia de que tenía “buenos genes”, nunca han faltado huevos, carnes rojas, mantequilla o bacón. Nos han intentado enseñar que el “colesterol” era algo de lo que preocuparse, pero incluso durante mi carrera, para la bioquímica era algo que sonaba bastante poco plausible. ¿Acaso el ser humano no había estado comiendo carne durante millones de años?

(…)

Así que en la primavera de 2007, este libro venía a ser una reivindicación de la base fundamental de mi dieta de toda la vida – productos animales con sus grasas.

(…)

2) Algunas de las enfermedades más comunes en la actualidad, que llamamos Enfermedades de la Civilización o DOCs (por sus siglas en inglés), no se daban en sociedades nativas o de cazadores-recolectores hasta con la llegada de la alimentación occidental.

Nunca antes había escuchado que hubiera indicios de que ciertas enfermedades pudieran ser opcionales. Enfermedades como la diabetes, las cardiovasculares, tumores epiteliales, diverticulitis y apendicitis. La mayoría de las facultades de Medicina no tratan el problema de las DOCs. Lo que se asume en el fondo es que el cáncer, la enfermedad cardiovascular y la obesidad son las contrariedades de que vivamos más que nunca. ¿Pero acaso no somos afortunados de tener la medicina moderna? La hipótesis dieta/corazón —la idea de que el colesterol, las grasas saturadas o las carnes rojas son responsables de las enfermedades de los vasos sanguíneos y los ataques al corazón— ha sido dominante durante décadas, pero no ha sido hasta ahora cuando ha calado más en la cultura. (…)

Se nos ha enseñado que el colesterol y la grasa en la dieta puede contribuir al ataque cardíaco, y no más que el cáncer, la diabetes y los trastornos autoinmunes son considerados en general parte de la condición humana.

Pero en GCBC y en los escritos de Cleave y Price (&co.) salen a colación estudios muy reveladores sobre poblaciones que transitaron de su alimentación típica al estilo de hombre blanco. Jamás se había mencionado nada de ésto en el plan de estudios de mi Facultad.

GCBC describía los elementos compartidos por los carbohidratos —de absorción rápida— y que conformaban la base de la hipótesis de los carbohidratos de las enfermedades de la civilización. No es sólo que las grasas dietéticas no son responsables de los ataques al corazón; (…) además, puede ser que un gran número de enfermedades sean causados por ese macronutrientes que durante 4 décadas se ha impuesto por parte del gobierno y de un conglomerado de buenistas como el antídoto a los males de las “obstruye-arterias” grasas animales (grasas saturadas): los carbohidratos. Evite la carne roja. Coma más pasta y alimentos bajos en grasa.

La transición nutricional parecía estar relacionada con la llegada de hidratos de carbono de absorción rápida en forma de harina de trigo y azúcar —los alimentos de racionamiento básicos de los dos ejércitos genocidas y de los estados paternalistas que inevitablemente les siguieron—.

Una y otra vez puede verse cómo, en menos de una generación, una población nativa que antaño había estado libre de cáncer, diabetes, ataques al corazón, demencia, diverticulitis, apendicitis, etc., empezaba a sufrir las típicas enfermedades de la fuerza colonizadora, o algo peor.

Profundicé en las fuentes, John Yudkin, T.L. Cleave, Weston Price y otros, y comencé a sumergirme en la literatura primaria de la nutrición, el metabolismo, endocrinología, gastroenterología, y la antropología y la paleo-antropología. Empecé la lectura de distintos blogs de orientación científica y pensar en lo que decían; leer los papers a los que se referían, y seguir las pistas en PubMed, índice del archivo nacional de artículos revisados.

He llegado a creer muy fuertemente en el concepto de la transición nutricional.

Al principio de este blog, me pareció que la línea divisoria entre las ancestrales dietas saludables y las modernas se encontraba probablemente en la época en que el homo sapiens había adoptado la práctica del sedentarismo —viviendo en un solo lugar—, y por lo tanto el momento de la adopción de la agricultura. (En la actualidad se cree que el sedentarismo pudo haber precedido a la dominación de los granos en varios miles de años). Ésto ocurrió hace unos 10 000 años, más o menos.

Así que "la nutrición paleolítica" parecía una buena forma abreviada de lo que se debe comer para evitar las enfermedades que vienen con la civilización —las DOCs—.

El problema vino cuando empecé a leer cómo otros, antes que yo, estaban caracterizando la dieta paleolítica en sus rasgos fundamentales.

Algunas de esas ideas —como la de evitar comer trigo u otros granos que contengan gluten— me resultaron razonables, pero otras estaban mal fundamentadas, algunas eran absurdas, y otras, directamente, contradecían lo que yo juzgaba como los argumentos científicos más sólidos.

El ancestro homínido sólo comía carnes ligeras y poca grasa saturada.
(...)
La leche y el queso causan cáncer.
Pueden comerse los huevos, pero deberías apartar la yema por el colesterol.

(...)

En la penumbra del internet y la blogosfera paleo, se podían encontrar ideas disparatadas. Es cierto que la mayor parte del movimiento "paleo" no las hace suyas, pero su existencia demuestra que apena existen un sistema para evitar extrañas especulaciones sobre dieta humana, sin referencia alguna a lo que realmente se sabe sobre dietas ancestrales.

(…)

Parecía que, en lo único en lo que se ponían de acuerdo, es que no hemos evolucionado para comer granos de cereales de manera predominante.

Pero luego pasé algún tiempo leyendo en la Weston Price Foundation. WAPF está inspirado, naturalemente, en Weston Price, un inteligente odontólogo que realizó extensas investigaciones acerca de las costumbres alimenticias tradicionales y los cazadores-recolectores modernos, y trató de identificar los elementos comunes que les hicieron tan saludables. Me pareció que, aunque WAPF defendió el consumo de granos preparados de manera tradicional (algo por lo que no abogo), en el estado en que se deberían encontrar el resto de alimentos disponibles, debo estar más de acuerdo con ellos que con la mayoría de las lumbreras del movimiento paleo —los que dicen basar sus recomendaciones en aquéllo para lo que estábamos "diseñados" para comer—.

Dietas paleolíticas y paleonutrición, ¿en qué sentido?

Entonces, ¿dónde nos deja ésto? ¿Qué hay de la idea de volver a nuestra dieta ancestral, la dieta para la que hemos evolucionado?

¿Cómo se puede seguir una dieta paleolítica si nadie se pone de acuerdo en lo que es?

El concepto de «dieta Paleolítico» es defectuoso por distintas razones. La mayoría de los alimentos con los que hemos evolucionado no están, en efecto, disponibles para nosotros, ya sea en tipo o cantidad.

Y nunca hubo una sola dieta comida por la sucesión de especies de homínidos a lo largo de los millones de años de evolución.

La idea de que se ha producido una evolución de nuestros recursos alimenticios, pero poco o nada de la evolución adaptativa de los organismos que los consumen (nosotros), no es del todo precisa.

Que comamos algunas cosas para las que no estamos adapatados parece seguro, pero la idea de que la definida línea dietética es ajustada y existe en la marca de los 10 mil años es una visión caricaturesca, incompatible con la ciencia. Creo que la mayoría de los daños dietéticos se deben al procesamiento industrial, que amplifica los efectos de ciertas cosas que siempre han existido y que nunca fueron buenas para nosotros, a la vez que pienso que el trigo y otros granos, que excluían los productos de origen animal de nuestra alimentación, ha sido un problema desde hace 10 000 años.

Que lo anterior de hace 10 000 años es bueno para nosotros, y todo lo que tiene una historia más reciente es malo, no deja de ser una incoherencia.

La "dieta paleolítica" es una quimera, un mito.

No más real que un grifo (criatura mitológica).

Una cosa hermosa que en realidad no existe.


Acuñé el término "entorno de evolución metabólica" o EM2, queriendo decir que no podemos aspirar a duplicar la dieta exacta que se comía, por todas estas razones. En su lugar, se puede tratar de utilizar la ciencia y la razón para emular los elementos importantes del entorno metabólico evolutivo —el ambiente interno de nuestro cuerpo—.

Así fue la manera de conectar las ideas de Taubes, Yudkin, Cleave y Price, que nunca invocan el razonamiento evolucionista, a un modo sólido de pensar acerca de la dieta en un contexto evolutivo.

Una manera en que "paleo" ya no se refiere a ninguna dieta en particular, en un momento determinado, sino sólo en el sentido de "antiguo". Alimentos típicos del Neolítico, del Paleolítico y del mundo moderno que sabemos que son saludables o son similares nutricional o metabólicamente a lo que en la alimentación arcaica podrían haber sido —hay espacio para todos estos conceptos—.

(...)

Definimos una dieta saludable más por lo que falta en ella que tratando de duplicar una quimera.

Si los agentes neolíticos de la enfermedad son, por definición, algo que hace que la transición nutricional marque el comienzo de la DOCs, entonces nuestros esfuerzos deben centrarse en la definición de lo que son.

Llamo a este enfoque, utilizando toda la ciencia disponible, y no sólo la especulación evolutiva, Paleo 2.0.

Paleo 2.0 es paleonutrición; el prefijo paleo significa antiguo, no paleolítico.

Hacemos un llamamiento a las arcaicas costumbres alimentarias para aprender lo que está mal en nuestra dieta moderna neolítico/industrial. Estas costumbres alimenticias arcaicas podrían tener cientos de años de antigüedad, o muchos miles.

Nos centramos en la transición nutricional, para a través de los recursos científicos, influir en la búsqueda de agentes neolíticos putativos de la enfermedad.

En biología, «putativo» significa aquel agente que se cree es el responsable o activo, pero tratando siempre de falsificar nuestra hipótesis. Buscamos siempre las evidencias que demuestren que podríamos estar equivocados acerca del agente.

En mi propia evolución intelectual, he ampliado y modificado la hipótesis de los carbohidratos de la transición nutricional a una que no acusa a una clase entera de macronutrientes.

No creo que el problema con el trigo o el azúcar consista en que contienen o sean hidratos de carbono.

Mis agentes neolíticos de la enfermedad incluyen los siguientes, en orden cronológico de llegada a nuestras dietas:

Trigo

El trigo contiene almidón, que está bien, pero junto con el almidón el trigo contiene gluten, que es un complejo de proteínas relacionado con una variedad de enfermedades, y aglutinina de germen de trigo, una lectina antinutriente. La enfermedad celíaca, la obesidad, la diabetes y las enfermedades mentales están relacionados con el consumo de trigo.

El problema en el trigo es probablemente de las proteínas, no de los hidratos de carbono. La harina blanca es densa y muy concentrada en estas proteínas problemáticas y antinutrientes. El trigo causa problemas incluso en poblaciones que lo han estado comiendo desde hace miles de años.

Comer patatas, batata o verduras de raíz para su almidón, y evitar el pan, galletas, pasteles y otros productos horneados.

Exceso de fructosa

La fructosa es un hidrato de carbono, pero metabólicamente es bastante diferente de la glucosa que proviene de almidón. En pequeñas cantidades o en cantidades moderadas en comida real, la fructosa puede no ser un problema, pero la ubicuidad de fructosa en la dieta moderna puede producir obesidad, resistencia a la insulina, esteatosis hepática, y el crecimiento bacteriano anormal en el intestino, con la consiguiente inflamación.

La fructosa se minimiza fácilmente dejando de comer alimentos procesados envasados (especialmente los alimentos "bajos en grasa"), y al dejar de beber bebidas calóricas, como los refrescos y los jugos de frutas y bebidas deportivas.

La harina de trigo y la fructosa son las dos NADs (agentes neolíticos de la enfermedad) presentes en la mayoría de las transiciones nutricionales históricamente documentadas.

Exceso de ácido linoleico

El ácido linoleico es un ácido graso omega 6, una grasa poliinsaturada o PUFA. Junto con n-3, el otro tipo de AGPI, técnicamente es un ácido graso esencial, pero la cantidad real requerida es tan pequeña que podría ser considerado un micronutriente. A los cazadores-recolectores o humanos del paleolítico se les calcula un consumo total de PUFA de 3% de las calorías. El estadounidense medio tienen una ingesta de PUFA de en torno el 15%, la mayor parte debido a la n-6. El problema con ésto es doble.

1) Como los precursores de n-3 y n-6 compiten por la misma enzima en la vía de los eicosanoides, el exceso de n-6 en la dieta significa que el n-3 queda desplazado en el nivel de la enzima. El resultado es una preponderancia de moléculas inflamatorias. Aumento de cáncer e inflamación están relacionados con ésto.

2) Muchos son conscientes de que el ratio 6:3 es importante, por lo que tratan equilibrar la relación tomando aceite de pescado. Ésto en realidad no funciona demasiado bien —no se podría tomar esas cantidades de pescado—, y si toma suplementos de aceite de pescado, ahora se agravará el segundo y más importante problema con el exceso de n-6, que es la ingesta total de ácidos grasos poliinsaturados. Un PUFA total alto, sobre todo incluyendo el altamente inestable n-3, conduce a un daño oxidativo a las células. Sus arterias, hígado y otros órganos no se dan cuenta el daño oxidativo adicional.

La forma correcta de corregir el exceso de n-6 o ácido linoleico es evitar las fuentes modernas de las mismas. No tome aceites vegetales —cocinar y freír con aceites como el de maíz, soja, colza, lino, todos ellos—. Y no se pase con los frutos secos y los pollos de fábrica. Éstos son grandes fuentes de n-6, especialmente las nueces y aceite de nueces.

Yo empecé a interesarme por la nutrición hace 3 años y medio; comencé a bloguear hace casi 2. Lo que he comprobado durante los últimos años es que hay un número de otros autores que también enfatizan en los mismos agentes neolíticos.

Fundamentalmente, estos otros autores también:

1) Rechazan la hipótesis alternativa de la grasa saturada o colesterol como un agente neolítica —la llamada hipótesis dieta/corazón (n.e.: diet/heart hypothesis)—.

2) Creen que una gran parte de una alimentación saludable es de origen animal.

3) No le dan tanta importancia a las proporciones de macronutrientes en la transición nutricional.

4) Creen que una dieta de alimentos integrales que incluye micronutrientes adecuados es la mejor manera de comer sano.

5) Creen que los tubérculos, hortalizas de raíz y otras fuentes de almidón pueden ser saludables para la gente normal, mejor que los cereales con gluten.

(...)
lotus
 
Mensajes: 1
Registrado: Dom, 12 Ene 2014, 20:37

Re: Paleo 2.0 - Manifiesto de una dieta

Notapor Alb » Dom, 12 Ene 2014, 23:40

Muy muy de acuerdo, hace tiempo que adopte una dieta "paleo" y solo he encontrado beneficios, antes sufría de alergia a varios tipos de pólenes (llegando incluso a tener que vacunarme sin ningún resultado) y desde que he adoptado esta dieta la alergia a desaparecido como por arte de magia así que supongo que la dieta habrá sido la principal causa de esto
Alb
 
Mensajes: 74
Registrado: Dom, 06 Oct 2013, 01:03

Re: Paleo 2.0 - Manifiesto de una dieta

Notapor Fisio » Lun, 13 Ene 2014, 03:29

Anda que poner a Weston Price y Gary Taubes en la misma frase... llevo muchos años escuchando los razonamientos de Taubes en muchos autores, no sé por qué Taubes se quedó con el mérito, especialmente con las omisiones espectaculares de sus libros.
Código de descuento Iherb JUY782

Dont believe bullshit
Avatar de Usuario
Fisio
Administrador del Sitio
 
Mensajes: 4163
Registrado: Dom, 01 Sep 2013, 14:18


Volver a Nutrición

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: Yahoo [Bot] y 1 invitado